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| la pornografía gratis (aunque realmente nada es gratis) es un servivio comunitario del que muchos sacamos el provecho de manifestar nuestra sexualidad anónima e individualmente sin importunar a la gente que tenemos cerca con nuestras manías. Igual que en todo servicio, también hay los que aprenden a depender de él, su rango de necesidades se degenera.
de cualquier manera, el nobel de la paz debería ir de vez e cuando a alguna estrella porno.
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 Todo se me mojó mientras caminaba me tuve que mojar solo y fue la sensación más asquerosa de este mundo caerse en charcos nauseabundos aunque regreses me da miedo que sigua siendo como si estuvieras lejos me falta mucho por caminar.
Ya no va a haber mas posts por un rato, esperen MME. | | |
| Todas la fragancias y las imágenes y el ruido y el camino que lleva a estar perdido para siempre. Aceptar que no hay salida del pantano, y verte todos los días tatuada en negativo en mis párpados me hizo una persona frágil como una flor delicada y fragante que sobresale de un charco esperando el inevitable momento en que el lodo lo ahogará todo. No es derrotismo, es amor.
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| Entre ayer y hoy tuve el placer, por un tiempo, de redescubrir cierto tipo de tristeza que no recordaba desde la pubertad. Es difícil describirla y también lo es el describir el porqué es un placer sentirse hasta cierto punto lacónico y abandonado, en esto hay una belleza tan virgen y escondida que más vale sea retratada antes de que se vuelva a esfumar hasta quien sabe cuando.
Empezando desde lo más reciente, mi padre ha descubierto hace unos escasos siete minutos que su hijo mayor, yo, fuma, y eso lo puso a llorar, el pobre está borracho. Con esto me despido de una etapa de caminatas sospechosas y de la compra al mayoreo de mentas para el aliento, ayer mi mamá también me atrapó con el humo en la garganta.
Nada de esto tiene nada de melancólico en si, fue el pequeño empujón con el que acabé de sacudirme la piel vieja de la adolescencia, no pretendo pensar que ya soy un adulto, acabo de entrar de nuevo a una etapa incómoda, dentro de poco empieza la universidad, no sé realmente quien soy ni que se supone que haga, si debo perseguir mis ambiciones y si soy apto para eso, no sé como me voy a ganar la vida. Ni que de bueno tenga eso de ganarse la vida, todo parece tan absurdo, trabajar para comer y tener una casa y luego una casa más grande y luego comer mejor y una televisión y una computadora y un refrigerador y las cuentas del teléfono del gas y de la luz y un trabajo mediocre mientras estudio y todo esto mientras todos a mi alrededor siguen cambiando y parece que me estoy quedando atrás, aunque en realidad todo eso es relativo.
Y el vacío se va ensanchando mientras uno descubre que las cosas que estructuran la vida están hechas de humo y la fachada de luz. Eso de moldear mi vida me empieza a dar mucho miedo. Y hablando de miedo, hoy comprendí que había perdido la estrella de la invencibilidad cuando fui asaltado en la zona de La Condesa, la perdida monetaría fue mínima, los daños en la confianza todavía no pueden ser medidos.
Leí un libro ayer justo sobre este gran charco sobre el que todos pasamos, caminando con dificultad sin saber bien a donde, cada paso corresponde a un esfuerzo extraordinario y todo termina en el lodo de nuevo. Igual que en la pubertad puedo sentir dolor en mis huesos, están creciendo, justo esperan a que pierda la perspectiva y vuelven a empezar a crecer, el último cambio óseo antes de llegar a la plenitud, debería sentirme afortunado de no contarme entre los que se quedan en un metro sesenta.
También siento que a pesar de su buena voluntad, las personas a mi alrededor no van a poder entender.
Ya acabé de hablar de esto, asumo que reabordaré el tema en mi crisis de mediana edad. Una parte de mi se despide eternamente de ustedes, esperando que no les parezca inconveniente el melodrama o el sentimentalismo que esto ocasiona.
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| En estos últimos días a mi tío, es decir, al hermano de mi padre, le ha dado por intentar acostarse con mi madre. Ella es en extremo inocente y aun no se ha dado cuenta, en parte porque es algo lenta para leer a la gente y en parte porque de cualquier manera es imposible sacar algo en concreto de los balbuceos de mi tío; es alcohólico. No he dicho nada al respecto porque a) nadie me creería b) nadie me querría creer c) la verdad no me importa mucho. Sólo espero que no pase nada, hace mucho que no pasa nada especialmente dramático y espero que se quede así.
En estos últimos días he dejado mi consciencia mecerse a la marea de un apacible lago de afecto adolescente, es bello ser tan joven e ignorante y poder olvidar y recordar tan deprisa como queramos. Con el tiempo esta semana se alejará en el desierto de la memoria y tendré que ir más lejos cada vez por un simple pedazo del pasado, eso me da un poco de miedo.
En estos últimos días he consumido más cafeína y teína que en todo el año que pasó.
En estos últimos días no he hecho nada que valga la pena contar sin embargo lo estoy contando.
Cambio y fuera.
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